EL CRISTIANO Y EL DIEZMO

EL CRISTIANO Y EL DIEZMO

 

EL CRISTIANO Y EL DIEZMO

En la revista “Ser Cristiano” de Marzo-Abril 2016, en la página 9, el Rev. Dr. Luis López, Presidente de Luis López Ministries, Senior Pastor de Peniel Christian Church, escribe un artículo titulado, “La Iglesia que ofende a Dios.” En dicho artículo se encuentra un párrafo que dice: “Cuando a Jesús le preguntaron sobre el diezmo, Mateo 22:17-22 y Mateo 23:23, evidentemente con el fin de que él legislara alguna forma de excepción del pago del mismo, el Señor sabiamente dijo: ‘Debes hacer esto sin dejar de hacer lo otro,’ no hay que quitar nada, sino ponerlo en el cumplimiento del orden de Dios.”

Luego de estudiar cuidadosamente lo escrito por el Dr. Luis López, respetuosamente deseo presentar mi análisis de su exposición.

En cuanto a San Mateo 22:17-22, quiero decirle que ahí simplemente no se está hablando de diezmos, sino de los impuestos o tributos que había que pagar al César. De la misma manera, hoy día toda persona tiene que pagar tributo o impuestos a la administración gubernamental del país donde vive. Al César se le paga el tributo, los impuestos, lo material o el dinero que le pertenece, y a Dios lo espiritual, que es de Él.

San Mateo 23:23, para alguien que en verdad conoce la Palabra de Dios, es algo muy elemental. Primeramente, Jesús no está hablando con sus seguidores, sino con escribas y fariseos. Recuerden que los escribas y fariseos no aceptaron a Jesús, ellos escogieron permanecer en la ley de Moisés. Jesucristo les llama hipócritas, porque diezmaban las cosas materiales, y dejaban lo más importante de la ley, lo espiritual. Dejaban de ejercer la justicia, la misericordia y la fe. Finaliza este segmento diciéndoles: “Esto era necesario hacer sin dejar de hacer lo otro.” Esto último significa que les era necesario ejercer la justicia, la misericordia y la fe, sin dejar de diezmar. Recuerden que escribas y fariseos tenían que diezmar, porque ellos continuaban voluntariamente bajo la ley de Moisés. Hoy día, nosotros estamos en la gracia de nuestro Señor Jesucristo y por tanto, Gálatas 3:13 nos dice que: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición.”

Son innumerables las citas bíblicas que especifican que ya no estamos bajo la ley de Moisés; que los diezmos pertenecen a la ley de Moisés; que Jesucristo nos redimió de la ley de Moisés y que por lo tanto, nosotros los cristianos no tenemos que pagar diezmos a nadie. Nosotros debemos ofrendar de acuerdo a lo que nos dicte el corazón, voluntariamente, porque Dios ama al dador alegre. Hermano, si te manipulan, como sucede regularmente para sacarte dinero, tú no eres un dador alegre, sino un dador manipulado. Es completamente asombrosa la cantidad de ministros que no les importa lo que dice la Palabra de Dios, sino las cosas materiales que puedan adquirir. Por esto la Palabra nos dice:

Apocalipsis 22:18-19. “Aquí habla el Señor: Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.”

1 Timoteo 4:1: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;”

Tristemente, todo esto está ocurriendo en el día de hoy. Satanás se ha apoderado de más ministros y sus iglesias, de lo que usted pueda creer.

San Mateo 26:31 dice: “Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas.”

Hermanos, esta palabra salió de la boca de nuestro Señor. En la actualidad, su cumplimiento es verídico. Una vez que un pastor es engañado por Satanás, la gran mayoría de las ovejas le siguen. Algunos hermanos que le siguen por ignorancia, buscan citas bíblicas para justificar su conducta.

Hebreos 13:17 ordena: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.”

Es bueno entender que aquí se está refiriendo a un verdadero pastor, no a un aprovechado materialista. Usted debe obedecer y ser fiel a un buen pastor que sigue la Palabra como está en la biblia. Un pastor que quiere explotar más y más a sus ovejas, mintiéndoles, hay que separarse de él lo antes posible. Si ese pastor no obedece la Palabra de Dios, usted no tiene porqué obedecerle a él. La Palabra te ordena que te apartes de él.

Isaías 56:11: “Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado.”

Jeremías 2:8: “Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha.”

Jeremías 12:10-11: “Muchos pastores han destruido mi viña, hollaron mi heredad, convirtieron en desierto y soledad mi heredad preciosa. Fue puesta en asolamiento, y lloró sobre mí desolada; fue asolada toda la tierra, porque no hubo hombre que reflexionase.”

Jeremías 23:1-2: “¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová.”

Jeremías 25:34-37: “Aullad, pastores, y clamad; revolcaos en el polvo, mayorales del rebaño; porque cumplidos son vuestros días para que seáis degollados y esparcidos, y caeréis como vaso precioso. Y los pastos delicados serán destruidos por el ardor de la ira de Jehová.”

Jeremías 50:6: “Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron de sus rediles.”

Nota: Si deseas conocer más con relación a lo que dice Jehová sobre muchos pastores, puedes leerlo en: Ezequiel 34:2-23; Zacarías 10:2-3, 11:3-17, 13:7; San Juan 10:1-2, 10:11-13.

Quiero recordarles que las anteriores citas bíblicas, no las escribí yo, así que no se enojen conmigo. Considero que lo más saludable es que muchos hermanos sepan que a Dios no se le puede engañar. Entre nosotros los humanos, hay gente que, usada por Satanás, logra engañarnos con sus artimañas. Continúan con su jueguito y Satanás les hace creer que todo les saldrá bien, pero viene a mi memoria una escritura.

San Mateo 7:22-23, el Señor dice: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”
Creo que esta escritura necesita ser entendida para beneficio de todos. Primeramente, vemos que estas personas le están reclamando al Señor que ellos fueron ministros activos. Por las cosas que hicieron, podemos concluir que sí fueron ministros. Estas personas nunca fueron dirigidas por Dios en lo que hacían. Usted se preguntará, ¿y cómo fue que hicieron las obras de un ministro? Debemos recordar y tener bien claro que Dios honra su palabra. Esto significa que aunque estas personas no eran verdaderos ministros de Dios, al pronunciar porciones bíblicas, esa palabra es honrada por Dios. Trate de entender porqué le conviene comprender todo esto. Esas personas posiblemente se criaron en la iglesia, fueron educados en una escuela cristiana, fueron hijos de ministros, etc. Ellos se acostumbraron a ver y a escuchar todo sobre la ministración cristiana; aprendieron a ministrar muy bien. Les gustaron los beneficios que vieron que recibían muchos ministros y decidieron ser ministros. Posiblemente nunca aceptaron al Señor, porque pensarían que para ellos eso no era necesario. Es casi seguro que fueron de los ministros que se aprovechan de las necesidades espirituales y de la ignorancia de las ovejas. En fin, hasta el momento de estar ante la presencia del Señor, fue que pudieron enfrentarse con la amarga realidad de sus vidas.

Hermanos, escudriñen la Palabra de Dios y pidan sabiduría de lo alto, para que no sean engañados.

¡Que el Señor les bendiga e ilumine a todos! Amén.

Por: Pastor Álvaro Rolón