Pactos Bíblicos

Pactios Bilblicos

Tema: Pactos Bíblicos

Hay ocho grandes pactos, a través de todos los cuales se concentran las Escrituras. Los pactos determinan la vida del hombre y su salvación. Son convenios para regular la vida del hombre. Estos convenios establecen normas de vida, a veces garantizan, prometen, o condenan, dependiendo de su cumplimiento o transgresión.

a. Pacto Edénico: Génesis 1:28

“Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Génesis 1:28.

“El Pacto Edénico, es decir, el primero de los ocho grandes pactos bíblicos que determinan la vida del hombre y su salvación, y en los cuales todas las Escrituras se concentran, tiene siete elementos. En el huerto del Edén, el hombre y la mujer eran responsables de lo siguiente:

1. Poblar la tierra con una nueva especie: la especie humana.
2. Sujetar la tierra para el provecho del hombre mismo.
3. Tener dominio sobre la creación animal.
4. Comer hierbas y frutos.
5. Labrar y cuidar el huerto.
6. Abstenerse de comer del árbol del conocimiento del bien y el mal.
7. El castigo, muerte” (S-4).

b. Pacto Adámico: Génesis 3:15

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” Génesis 3:15.

“El Pacto Adámico gobierna la vida del hombre en su estado caído. Las condiciones que este pacto establece han de continuar hasta la edad del reino milenial, cuando la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción.

Los elementos del Pacto Adámico son los siguientes:

1. La serpiente, el instrumento de Satanás, cae bajo maldición y llega a ser de este modo la ilustración que Dios pone en la naturaleza en cuanto a los efectos del pecado. ¡Habiendo sido la más hermosa y astuta de todas las criaturas, se convierte en un reptil asqueroso!
Aquí se insinúa el más profundo misterio de la expiación. La serpiente de bronce es un tipo de Cristo, quien “se hizo pecado por nosotros” cuando sufrió en la cruz el juicio que nosotros merecíamos (Números 21:5-9; San Juan 3:14-15; 2 Corintios 5:21). El bronce representa juicio: en el altar de bronce, el juicio de Dios; en el lavacro, el juicio que el pecador hace de sí mismo.

2. La primera promesa en cuanto al Redentor. Aquí comienza “la línea de ascendencia de la Simiente”, Abel, Set, Noé (Génesis 6:8-10); Sem (Génesis 9:26-27); Abraham (Génesis 12:1-4); Isaac (Génesis 17:19-21); Jacob (Génesis 28:10-14); Judá (Génesis 49:10); David (2 Samuel 7:5-17); Emanuel, el Cristo (Isaías 7:9 -14; San Mateo 1:1, 20-23; 1 Juan 3:8; San Juan 12:31).

3. La condición de la mujer se cambia en los tres siguientes particulares:
(a) La concepción es multiplicada;
(b) la maternidad esacompañada de dolor;
(c) el hombre recibe autoridad sobre la mujer (comp. Génesis 1:26 -27). La entrada del pecado, el cual significa desorden, hizo necesario que hubiera autoridad, y ésta es conferida al hombre (1 Timoteo 2:11-14; Efesios 5:22-25; 1 Corintios 11:7-9).

4. La tierra es maldita para beneficio del hombre. Es mejor para el hombre caído luchar con una tierra que le ofrece resistencia, que vivir en ociosidad.

5. El inevitable dolor de la vida.

6. La tarea liviana que el hombre tenía en el Edén (Génesis 2:15) se cambia en trabajo oneroso.

7. Muerte física (Romanos 5:12-21). Véase “Muerte (espiritual)” (Génesis 2:17; Efesios 2:5, nota)” (S-7-8).

c. Pacto con Noé: Génesis 9:1 “Bendijo Dios a Noé y a sus hijos y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.” Génesis 9: La declaración del Pacto con Noé sujeta a la humanidad a una nueva prueba.

“Los elementos de este pacto son los siguientes:

1. Se confirma la relación que bajo el Pacto Adámico el hombre tenía con la tierra (Génesis 8:21).

2. Se confirma el orden de la naturaleza (Génesis 8:22).

3. Se establece el gobierno humano (Génesis 9:1-6).

4. Se asegura que la tierra no ha de ser juzgada por medio de otro diluvio universal (Génesis 8:21, 9:11).

5. Se declara proféticamente que la descendencia de Cam será inferior y servil (Génesis 9:24-25).

6. Se declara proféticamente que Sem estará relacionado con Jehová de una manera muy especial (Génesis 9:26-27). Toda revelación divina ha venido por medio de individuos de la raza semítica, y en cuanto a su humanidad, Cristo es un descendiente de Sem.

7. Se declara proféticamente que de Jafet descenderán las razas que serán “engrandecidas” (Génesis 9:27). Hablando en términos generales, el gobierno, la ciencia y las artes han venido de Jafet,y por lo tanto la historia es el documento indisputable tocante al exacto cumplimiento de estas declaraciones proféticas.

En cuanto a los otros pactos, véanse:

El Pacto Edénico (Génesis 1:28); el Pacto Adámico (Génesis 3:15); El Pacto con Abraham (Génesis 15:18); el Pacto Mosaico

(Éxodo 19:25); el Pacto Palestino (Deuteronomio 30:3); el Pacto Davídico (2 Samuel 7:16); el Nuevo Pacto (Hebreos 8:8) (S-15).

d. Pacto con Abraham: Génesis 15:18

“En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates.” Génesis 15:18
Según su formación (Génesis 12:1-4) y confirmación (Génesis 13:14-17; 15:1-7; 17:1-8), el Pacto con Abraham se divide en siete partes distintas:

1. “Y haré de ti una nación grande”. Esto se ha cumplido de tres maneras:

(a) En la posteridad natural de Abram: “como el polvo de la tierra” (Génesis 13:16; San Juan 8:37),es decir, el pueblo hebreo.
(b) En la posteridad espiritual de Abram: “Mira ahora los cielos… Así será tu descendencia” (San Juan 8:39; Romanos 4:16-17, 9:7-8; Gálatas 3:6-7, 29), es decir, todos los hombres de fe, ya sean judíos gentiles.
(c) Esta promesa se cumplió también por medio de Ismael (Génesis 17:18-20).

2. “Te bendeciré”. Esto se cumplió de dos maneras:

(a) materialmente (Génesis 13:14-15, 17, 15:18, 24:34-35); (b) espiritualmente (Génesis 15:6; San Juan 8:56).

3. “y engrandeceré tu nombre”.El nombre de Abraham se encuentra entre los nombres de fama universal.

4. “y serás bendición” (Gálatas 3:13-14).

5. “Bendeciré a los que te bendijeren”. El cumplimiento de esta promesa se halla estrechamente relacionado con la siguiente cláusula.

6. “y a los que maldijeren maldeciré”. Esto se ha cumplido de modo maravilloso en la historia de la dispersión de Israel. Los pueblos que han perseguido a los judíos han sufrido inevitable fracaso, en tanto que las naciones que han protegido este pueblo han prosperado. Esta verdad se demostrará de manera más notable en el futuro (Deuteronomio 30:7; Isaías 14:1-2; Joel 3:1-8; Miqueas 5:7-9; Hageo 2:22; Zacarías 14:1-3; San Mateo 25:40, 45).

7. “y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. Esta es la gran promesa evangélica que se cumplió en la simiente de Abraham, el Cristo (Gálatas 3:16; San Juan 8:56-58), y que hace más específica la promesa del Pacto Adámico concerniente a la simiente de la mujer (Génesis 3:15).

Nota: La dádiva de la tierra se modifica por la profecía de tres desposeimientos y tres restauraciones (Génesis 15:13-16; Jeremías 25:11-12; Deuteronomio 28:62-65, 30:1-3). Dos desposeimientos y restauraciones han tenido ya lugar. Israel actualmente está experimentando la tercera dispersión, de la cual será restaurado en la venida del Señor como Rey bajo el Pacto Davídico (Deuteronomio 30:3; Jeremías 23:5-8; Ezequiel 37:21-25; San Lucas 1:30-33; Hechos 15:14-17)” (S-23-24).

e. Pacto Mosaico: Éxodo 19:25 “Entonces Moisés descendió y se lo dijo al pueblo”. Éxodo 19:2 “Este convenio es hecho con Israel en tres divisiones, cada una de las cuales es esencial para las otras dos, y que forman lo que se conoce como el Pacto Mosaico. Dichas divisiones son las siguientes: los “Mandamientos”, que expresan la justa voluntad de Dios (Éxodo 20:1-26); los “juicios”, que gobiernan la vida social de Israel (Éxodo 21:1, 24:11); y las “ordenanzas”, que gobiernan la vida religiosa de Israel (Éxodo 24:12, 31:18). Estos tres elementos forman “la ley”, según el sentido genérico que se le da a esta frase en el Nuevo Testamento (por ej. San Mateo 5:17-18). Los Mandamientos y las ordenanzas formaron un sistema religioso. Los Mandamientos eran un “ministerio de condenación” y de “muerte” (2 Corintios 3:7-9). En la persona del Sumo Sacerdote, las ordenanzas dieron al pueblo un representante que intercedería por ellos delante de Jehová; y en los sacrificios, una “cubierta” (véase “Expiación”, Levítico 16:6) para los pecados, como una anticipación de la cruz (Hebreos 5:1-3, 9:6-9; Romanos 3:25-26). El cristiano no está bajo el Pacto Mosaico, que es un pacto condicional y de obras; es decir, que no está bajo la ley, sino bajo el Nuevo Pacto, que es un pacto incondicional y de pura gracia (Romanos 3:21-27, 6:14-15; Gálatas 2:16, 3:10-14, 16-18, 24-26, 4:21-31; Hebreos 10:11-17) Véase el Nuevo Pacto (Hebreos 8:8)” (S-90).

f. Pacto Palestino: Deuteronomio 30:3
“Entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios.” Deuteronomio 30:3
“El Pacto Palestino (Deuteronomio 28 y 29) señala las condiciones bajo las cuales Israel entró en la tierra prometida. Es importante observar que la nación no ha poseído nunca esta tierra bajo el pacto incondicional de Abraham, ni nunca la ha poseído toda la tierra de Palestina (comp. Génesis 15:18 con Números 34:1-12). El Pacto Palestino en su aspecto futuro se divide en siete partes principales:

1. Dispersión a causa de la desobediencia (Deuteronomio 28:63-68; Génesis 15:18).

2. El arrepentimiento futuro de Israel, cuando este pueblo se hallará todavía disperso.

3. El regreso del Señor (Amós 9:9-14; Hechos 15:14-17).

4. Restauración de Israel a la tierra prometida (Isaías 11:11-12; Jeremías 23:3-8; Ezequiel 37:21-25).

5. Conversión nacional de Israel (Romanos 11:26-27; Oseas 2:14-16).

6. El juicio de los opresores de Israel (Isaías 14:1-2; Joel 3:1-8; San Mateo 25:31-46).

7. Prosperidad nacional (Amós 9:11-14)” (S-232).

8. acto Davídico: 2 Samuel 7:16
“Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu trono, y tu trono será estable eternamente.” 2 Samuel 7:16
“El Pacto Davídico (2 Samuel 7:8-17) , sobre el cual se basa el reino glorioso de Cristo, “de la simiente de David según la carne”, da seguridad de:

1. Una “casa” davídica; es decir, posteridad, familia.

2. Un “trono”; es decir, autoridad real.

3. Un “reino”; esto es, una esfera de gobierno.

4. Perpetuidad, “para siempre”.

5. Estas cuatro promesas tienen sólo una condición: la desobediencia en la familia davídica traerá el castigo sobre ella, pero no la abrogación del pacto (2 Samuel 7:15; Salmos 89:20-37; Isaías 24:5, 54:3). El castigo vino; primero en la división del reino bajo Roboam, y, finalmente, en los cautiverios (2 Reyes 25:1-7). Desde aquel entonces, solamente un rey de la línea davídica ha sido coronado en Jerusalén, y Él fue coronado de espinas. Pero el Pacto Davídico, confirmado a David por el juramento de Jehová y renovado a María por el ángel
G. abriel, es inmutable (Salmos 89:30-37), y el Señor Dios dará
todavía a aquel que fue coronado de espinas “el trono de David su padre” (San Lucas 1:31-33; Hechos 2:29-32, 15:14-17)” (S-335).

h. Nuevo Pacto: Hebreos 8:8
“Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto”. Hebreos 8:8.

Resumen:

1. El Nuevo Pacto es “mejor” que el Pacto Mosaico, no moralmente, sino en cuanto a su eficacia (Hebreos 7:19; Romanos 8:3-4).

2. El Nuevo Pacto se halla establecido sobre “mejores” promesas; es decir, promesas incondicionales. En el Pacto Mosaico, Dios dijo: “si guardareis” (Éxodo 19:5); en el Nuevo Pacto, él dice: “Yo haré” (Hebreos 8:10, 12).

3. Bajo el Pacto Mosaico la obediencia era producida por el temor (Hebreos 2:2, 12:25-27); bajo el Nuevo Pacto, ella es el fruto espontáneo de una mente y un corazón voluntarios.

4. El Nuevo Pacto garantiza la revelación personal del Señor a cada creyente.

5. El completo olvido de los pecados (Hebreos 10:17; comp.. Hebreos 10:3).

6. El descanso espiritual en una redención ya consumada (San Mateo 26:27-28; 1 Corintios 11:25; Hebreos 9:11-12, 18:23).

7. Y asegura la preservación, conversión futura y bendición de Israel (Jeremías 31:31-40; 2 Samuel 7:8-17).
El Nuevo Pacto es el octavo, en su número de orden y de esta manera nos habla de resurrección y perfección eterna” (S-1253).